Batet denuncia que Ciudadanos “ni suma voluntades, ni propone soluciones”

Intervención de Meritxell Batet en el Pleno del Congreso en la Proposición no de Ley de Ciudadanos sobre Catalunya. 19 de septiembre 2017

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“cerrar esta herida de nuestro pasado es una obligación de todos los ciudadanos que aspiramos a un futuro más próspero en paz y convivencia, sin rencor, pero sin olvido”

Proposición no de Ley del Grupo Parlamentario Socialista, sobre las sentencias contra el Presidente de la Generalitat de Cataluña Lluís Companys y otras dictadas por tribunales de la dictadura.

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Esto no va de dálogo, ni de negociación, ni de democracia…

Moción consecuencia de interpelación urgente sobre la valoración de la llamada “Operación Diálogo” con las instituciones y la sociedad civil catalana en aras a lograr un mejor entendimiento, del Grupo Mixto del Congreso de los Diputados

Meritxell Batet: “Sea por falta de ideas o por falta de voluntad, el Gobierno no ha hecho nada para mejorar la racionalización horaria”

Pregunta a la Ministra de Empleo sobre Racionalización de horarios. 28 de marzo de 2017

Meritxell Batet: “Este país sólo tiene futuro cuando consigamos que una mujer cobre lo mismo que un hombre”

Pregunta Oral sobre “desigualdad” en el Pleno del Congreso de los Diputados del 8 de marzo de 2017  a la Ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.

Meritxell Batet: «PSE y PSC aportamos inteligencia emocional y empatía política ante la crisis territorial de España»

La socialista catalana Meritxell Batet y Denis Itxaso reflexionan para Diario Vasco sobre la «diversidad plurinacional»

Meritxell Batet (1973), diputada por Barcelona, y Denis Itxaso (1975), primer teniente de diputado general de Gipuzkoa, representan a una generación de socialistas que eran unos niños cuando se aprobó la Constitución. DV les ha citado en San Sebastián para reflexionar bajo las luces navideñas sobre la crisis territorial, la reforma de la Carta Magna, el repliegue identitario y el papel de la socialdemocracia. Ambos pertenecen a las ejecutivas del PSC y del PSE.

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Parece que entre PSE y PSC se percibe un eje. Idoia Mendia y Miquel Iceta lo visualizan cada vez más..

-Meritxell Batet: Complicidades ha habido siempre. Tenemos una sensibilidad común sobre la pluralidad de España. Pero siempre buscando una aportación.

-Denis Itxaso: Siempre ha habido una cierta complicidad, ahí está la figura de Ernest Lluch. O Maragall y Odón Elorza cuando eran alcaldes. Siempre hubo una relación estrecha. Aportamos una mirada periférica común al socialismo español desde la que poder aunar sensibilidades, aplicar pedagogía y mucha inteligencia emocional y empatía política ante la crisis territorial de España. El debate territorial le está pasando factura al PSOE, porque no es el debate en el que estamos más cómodos.

-Ernest Lluch siempre defendió una España plurinacional…

-Batet: Es verdad que mi aproximación al análisis sobre esta cuestión la hago desde el republicanismo cívico, poniendo el centro de atención en nuestras políticas al ciudadano. Luego cierta terminología viene mucho más del nacionalismo que de nuestro mundo. También es verdad que se ha trabajado muy bien desde algunos organismos internacionales, como es el Consejo de Europa, sobre determinados conceptos. Podemos compartir que en España hay naciones culturales, hay culturas y lenguas muy marcadas, y sobre todo un sentimiento de pertenencia que hay que tener en cuenta. En cualquier caso, lo simbólico tiene su importancia y en una futura reforma de la Constitución debe estar presente, inevitablemente, si queremos integrar a ese nacionalismo. Ahora tenemos que estar abiertos a ese debate y afrontarlo con pocos apriorismos y con serenidad.

-Itxaso: Hay que desdramatizar el debate y diferenciar mejor lo que son los proyectos políticos de los sentimientos de pertenencia. Si cada sentimiento de pertenencia tuviera que tener asociado un proyecto jurídico-político el mundo sería sencillamente ingobernable. Los proyectos políticos que quieran tener éxito en el futuro tienen que afrontar un gran desafío: la integración de la diversidad, de la complejidad y de los sentimientos de pertenencia distintos. Eso lo sabe hacer el Reino Unido, por ejemplo. Pueden existir sentimientos nacionales distintos y eso no tiene que poner en peligro el proyecto político de España. Al contrario, si queremos integrar a ese nacionalismo, que también debe mostrar su voluntad de querer participar dentro de un proyecto político conjunto, habrá que reconocer que se hace desde esa diversidad. Sentimientos de pertenencia que no son solo las miradas bucólicas y clásicas, hay una nueva cartografía identitaria, un nuevo mapa humano, que tiene que ver con la inmigración y la multiculturalidad. Esa mirada sobre la mezcla la debemos aportar nosotros.

-Batet: Ese es un elemento clave, que las sociedades son mucho más complejas y al final las soluciones nacionalistas buscan una suerte de homogeneidad. También se habla de la crisis del estado-nación, de la globalización, que no tiene que ser algo negativo ‘per se’, pero que añade una complejidad que hay que saber gestionar. Ese mundo interdependiente, interrelacionado, donde las comunicaciones van a 300 por hora, nos obliga a nuevas formas de articular debates que han quedado obsoletos.

-¿Hay madurez en España para abordar una reforma constitucional que reconozca su diversidad plurinacional? ¿Una nación de naciones?

-Itxaso: Si eso se plantea como una manifestación de reconocimiento y no deriva en que lleve necesariamente asociada la soberanía política… Para mí la nación vasca es Euskal Herria, no la Comunidad Autónoma de Euskadi, y nuestra actual arquitectura territorial no lo pone en riesgo. Cuando hablamos de nación de naciones, de la que hablaba uno de los padres de la Constitución como era Peces-Barba, hablamos de una forma de reclamar un Estado que sepa comprender e integrar su diversidad también como antídoto a los efectos homogeneizadores de la globalización.

-La cuestión de fondo es que esa globalización también propicia un repliegue identitario…

-Itxaso: El socialismo democrático, la socialdemocracia, debe hacer una reflexión sobre el peso que está teniendo la identidad. Es un debate que nos da mucho repelús porque solemos considerar que no es el nuestro, pero tenemos que hacer una reflexión sobre cómo gestionamos ese repliegue identitario en un momento de vacío de certezas… Esa es una cuestión y otra hasta qué punto deben inflamarse debates soberanistas en un momento en el que lo que prospera son las soberanías compartidas.

-Batet: No rescataremos la credibilidad cambiando de posición o intentando ser lo que no somos. Hay que mantenerse en la defensa de los elementos esenciales porque la socialdemocracia y los valores socialdemócratas son más necesarios que nunca. Analizando la realidad, te das cuenta de que la lucha contra la desigualdad o la lucha por la justicia social son más necesarias que nunca. La clave es ganar la credibilidad que se ha perdido. Los dos sabemos que no es fácil.

-Itxaso: Hay que volver a hacer de la socialdemocracia un ideal como antes representaba una épica de bienestar y progreso. Los populismos y los nacionalismos están tratando de responder a la inseguridad que siente mucha gente con respuestas muy facilonas y muy demagógicas. Nuestras propuestas son más complejas y nos cuesta mucho más comunicarlas y hacerlas atractivas. Pero tenemos que estar pegados al terreno. La sociedad ha cambiado y determinados debates han dejado de ser un tabú.

-Batet: Quizá es que seguimos aproximándonos a ciertos temas con parámetros clásicos. Pues a lo mejor cuando hablamos del mercado de trabajo tenemos que hablar de la robótica porque hay sectores estratégicos que se van a robotizar. Son debates que aquí no han sido introducidos por ningún partido, tampoco por los nuevos.

-Itxaso: A eso hay que darle una cierta épica. Porque es complicado competir con quienes desde conceptos nacionalistas te venden el jardín del Edén. Lo que está pasando en Cataluña, y habrá que atribuir al nacionalismo algún nivel de habilidad, es el reflejo de ese intento de responder a la crisis con ese recurso emocional asociando la búsqueda de cotas de bienestar con el mensaje soberanista, más allá de la dimensión identitaria.

-Batet: Claro, eso forma parte de la simplificación de las respuestas. Cuando tú tienes un enemigo exterior al que puedes atribuir todas las responsabilidades te lo resuelve todo. Una vez que soy independiente, como dice Miquel Iceta, seré alto y rubio. Pues no necesariamente se te van a resolver todos los problemas. Yo me pregunto muchas veces cómo puede ser que teniendo competencias, por ejemplo en educación, con la misma ley, hay muchas diferencias entre las comunidades autónomas. ¿Qué ha aportado Cataluña en las políticas que ha ejercido en casi 40 años? La política educativa no destaca por encima de la media del resto del Estado. Hay diferencias entre Euskadi y Cataluña, en el País Vasco ha habido un mayor despegue.

-Itxaso: También hay en Euskadi un mayor nivel de autogobierno, la diferencia fundamental es el Concierto Económico, que nos ha dotado de recursos.

-Batet: Pero no solo es el Concierto. En Cataluña seguramente han pasado muchas cosas. La sentencia contra el Estatut fue determinante y desató algunos fantasmas, y eso no ha pasado en Euskadi, pese al debate del plan Ibarretxe que se quedó en la esfera de las elites políticas.

-Itxaso: En Euskadi la jibarización del proyecto demócrata-cristiano de CiU le ha disuadido al PNV.

-Batet: Esa es la segunda consecuencia.

-Itxaso: El nacionalismo que utiliza el debate nacional con ambigüedad y cálculo, y como una palanca para mantener el poder, tendrá que repensarse las estrategias de desborde y hechos consumados. Y eso explica la actual moderación constructiva del PNV y explica que haya enterrado la etapa de Ibarretxe.

-Batet: El PNV y la histórica CiU han jugado cartas radicalmente distintas, en Cataluña CiU ha desaparecido, el componente democristiano de Unió ya no existe y Convergència electoralmente y como presencia ha disminuido muchísimo porque se ha sumado a un tsunami que en el fondo no era el suyo.

-¿Hay un riesgo de involución en el debate territorial del PSOE?

-Itxaso: Tentaciones jacobinas siempre ha habido en la izquierda española, pero también es verdad que el PSOE siempre ha sido muy plural. Solemos decir que el PSOE es lo que más se parece a España y entonces deberemos comprender que caben posiciones jacobinas pero también periféricas, que es lo que le ha permitido al PSOE extraordinarios resultados, por ejemplo en Euskadi y en Cataluña. El Gobierno de Zapatero fue capaz de apaciguar. Aznar fue una máquina de hacer independentistas. Aunque en Cataluña se enredó todo con lo de la sentencia del Estatut. Algún día el PP tendrá que responder por su irresponsabilidad histórica en Cataluña.

-Batet: El independentismo crece cuando gobierna el PP porque el PSOE entiende España de una forma que se corresponde más con la realidad. Yo me puedo sentir muy española, pero a lo mejor no de la misma manera que alguien que vive en otra provincia, en Soria o en Cáceres.

-¿La Declaración de Granada que pactó el modelo territorial del PSE es un punto de salida o de llegada?

-Batet: Declaración de Granada que por cierto llevo en el bolso, como Miquel Iceta… (risas). Es una declaración que marca una posición del Partido Socialista, que va muy allá. Cuando se nos acusa de que no concretamos el proyecto, me muero de la risa porque nadie ha hecho el ejercicio de explicar en 30 páginas qué posiciones quiere tocar en un debate sobre el modelo territorial. Esa declaración se hace con el objetivo de marcar una posición de partido siendo conscientes de que al final una Constitución no puede ser de partido, es un ejercicio de síntesis, no puede responder a la voluntad de un partido. Pues claro que la reforma de la Constitución no puede ser la Declaración de Granada, pero yo creo que nos marca una posición para defender con muchos argumentos y mucha claridad qué es lo que nos gustaría.

-Itxaso: Lo que se hace en Granada es una apuesta por el modelo federal, una evolución natural del Estado de las autonomías que hemos desarrollado con notable éxito para los ciudadanos y la integración de los sentimientos de pertenencia, con un acabado en la forma de perfeccionamiento de los órganos de decisión, mejor dicho, de codecisión. Pasados 40 años es normal que haya cambios. Una relectura de eso es muy razonable porque la Constitución se hizo también en un contexto determinado que ha cambiado.

-Batet: Lo esencial cuando hablamos de federalismo es el entramado institucional para la organización democrática del poder, una distribución multinivel. Pero el federalismo además nos ofrece una manera de entender las relaciones, y eso sí que es nuevo, porque en España no tenemos esa tradición, de un poder más horizontal y menos vertical, que no quiere decir más débil sino más democrático, más de convencer. Hay que hacer pedagogía de la cultura federal, que es compleja.

-Itxaso: Esa cultura federal requiere poner negro sobre blanco la voluntad de querer integrarse en esa federación. La tentación del nacionalismo es plantear debates ambiguos, vaporosos. Hay que forzarles a clarificar si están dispuestos a comprometerse en un proyecto común.

-El derecho a decidir es un relato simple pero eficaz…

Batet: Es tan simple que no sabemos qué significa, qué supone, a dónde nos conduce y qué ofrece.

-Itxaso: Es una trampa semántica que hay que desenmascarar sin complejos. En el fondo es un eufemismo para hablar del derecho de autodeterminación que es legítimo pero que el ordenamiento jurídico reserva solo para los países en situación colonial. De cada cien euros que recaudamos en Euskadi, los vascos nos quedamos con 96 y por tanto decidimos sobre 96. ¿De qué estamos hablando?

-Batet: Tampoco aporta una solución de fondo. Primero habría que decidir quién vota y qué vota, cuál es el sujeto y cuál el objeto. Primero hay que hacer esfuerzos previos para llegar a acuerdos y luego someterlos a votación. En Cataluña este relato simplista ha sido eficaz en una parte de la sociedad pero también es verdad que la inmensa mayoría lo que quiere es cambiar las relaciones con España. Tener la sensación de que España es distinta, de que somos protagonistas en ese cambio y que el pacto del 78 se renueva.

-Itxaso: Aquí hay un abandono de las funciones más nobles de la política, que está para tejer acuerdos, no está para romper sociedades. Para buscar síntesis y someterlas a refrendo para ensanchar los consensos. Parece que lo que mola es decantarse. En este tipo de procesos es probable que salgas con una división que luego sea muy complejo gestionar. Se ha devaluado el valor del acuerdo, cuando es el ADN de la política.

-Batet: Lo que aborda el problema de fondo es la reforma de la Constitución. Ese es el plan A, el plan B y el plan C, porque el éxito de esa reforma va a ser clave para el entendimiento territorial.

-¿Y la vía de claridad de Canadá ofrece una solución?

-Itxaso: Una de sus enseñanzas es que disuade a los soberanistas de la vía de secesión unilateral y obliga a la negociación y al acuerdo. Lo contrario de los hechos consumados.

-Batet: Seguramente comparto 20.000 cosas más con Denis que con un catalán de 1702.

-Itxaso: Efectivamente a mí y a Meritxell nos une algo más poderoso y universal que lo vasco, lo catalán y lo español: la lucha contra las injusticias, el deterioro del medio ambiente y la pérdida de oportunidades de los jóvenes.

Entrevista publicada en el Diario Vasco del 19 de diciembre de 2016

http://www.diariovasco.com/politica/201612/20/aportamos-inteligencia-emocional-empatia-20161218011708-v.html